Las bombas de calor usan electricidad, que ciertamente es una energía noble, pero no constituye una forma de calefacción eléctrica.
Las bombas de calor no son calderas eléctricas. Por otro lado, ¿dudaríamos en usar la electricidad, sobre todo en poca cantidad, para acceder a una energía gratuita disponible y renovable?
En efecto, esta electricidad se convierte en una herramienta que hace funcionar a todo tipo de calderas normales y los electrodomésticos de la casa. Además, debe tenerse en cuenta que, a largo plazo, en Europa tenemos un mayor dominio de la energía eléctrica y de su coste, pero es obvio que no tenemos ningún control sobre los precios de los combustibles fósiles y que su coste puede subir día a día. Cabe esperar que Europa será cada vez más autónoma para aprovisionarse de energía eléctrica: electricidad de origen hidráulico, eólico, electricidad fotovoltaica, etc. La técnica usada para este tipo de calefacción es la conocida como "Bomba de calor", que es la adaptación a escala del mismo sistema usado en los refrigeradores o neveras comunes, dispone de un circuito refrigerante, un compresor, un condensador y un disipador.
El "refrigerador" o "Nevera" es un armario o cajón aislado térmicamente para que el calor no penetre dentro de dicho armario. Cuando introducimos un alimento en el, este lleva consigo unas calorías. Dentro del refrigerador tenemos un panel de captación que dispone en su interior de un circuito hidráulico, y por este circula un líquido refrigerante o un gas licuado, este líquido tiende a evaporarse captando o robando rápidamente el calor introducido junto con el alimento.
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